El éxito y la popularidad que alcanzó internet ha llevado mejorar la forma de hacer publicidad en pos de una economía de la inversión que se hace. Es por este motivo que ante cada paso que ha avanzado la web han surgido nuevas formas y elementos tendientes a que la publicidad se realice directamente sobre los potenciales consumidores, quienes en base a sus gustos, intereses y vínculos son individualizados previamente. Ahora bien en esta dirección es que se mueven dos elementos fundamentales para la realización de un sitio web rentable: los anuncios contextuales y la viralización de elementos.

Los anuncios contextuales se basan en lo que resulto una innovación en publicidad: ya no se paga por el tiempo que se muestra la publicidad ni por la cantidad de veces que se imprime en pantalla sino que el pago es por cada clic que se haga sobre él. Este sistema ya había sido implementado por ejemplo por DoubleClick, una empresa dedicada a ofrecer servicios de publicidad gráfica en internet mediante la inclusión de banners en sitios. DoubleClick, a la que Tim Oreilly ubica en la fase 1.0 de la Web, fue la base necesaria para el surgimiento de AdSense, ubicada según el autor en la 2.0. El cambio estuvo dado en que en vez de utilizarse banners con imágenes se utilizan anuncios de texto cuyo contenido está relacionado con la página que se ve en pantalla.

Con esta lógica del pay-per-clic se dan entonces dos caras, por un lado los usuarios que tengan un sitio pueden crearse una cuenta en la que recibirán los ingresos generados por los avisos que incluyan en sus sitios, y por otro, quienes deseen promocionar un producto contarán con una herramienta efectiva que les permitirá definir qué, cómo, dónde y cuándo promocionarlo, y un dato no menor, cuánto pagar por quién acceda a ver lo que se está promocionando.

Ahora bien, antes se explicaba qué significa SEO y cuáles son sus implicancias, lo que no se dijo es que actualmente existen algunas otras formas de lograr visitas para un sitio web de muy bajo costo y que están relacionadas con lo que aquí se detallaba como posibles acciones sobre potenciales consumidores previamente especificados.

Para entender cómo esto es posible se parte de dos premisas: la primera es que en internet la gran mayoría de sus usuarios estamos conectados y relacionándonos constantemente, ya sea por correo electrónico, un cliente de mensajería, o especialmente, por una red social. La segunda premisa es que sólo basta un enlace para que una persona le recomiende a otra persona algo que puede ver en la web. Sumando estas dos premisas a un contenido relevante o interesante se puede conseguir lo que antiguamente se conocía como el “boca en boca”, la diferencia es que en esta oportunidad será virtual y puede tener alcances difíciles de mensurar.

La viralización llevada a la práctica podría ser subir un video a YouTube en el que se parodie una canción de Shakira con la intención de vender un auto y que, como el video resulta gracioso, miles de personas se lo recomienden y lo vean para terminar consiguiendo un comprador para el vehículo.

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